Evitar errores |
En primer lugar hay que evitar las paráfrasis y los alardes de conocimiento; se debe procurar ser conciso y exacto. Si tenemos que comentar un fragmento del Poema de Mio Cid es innecesario que nos explayemos acerca de las semejanzas y diferencias de la épica francesa con la española, a no ser que estemos en unas oposiciones y nos sea requerido un dato de semejante calibre. En un comentario de texto debemos establecer una relación clara y ordenada entre el fondo (lo que dice el texto) y la forma (cómo lo dice). La conclusión debe ser un balance de nuestras observaciones sobre el texto y también una impresión personal sobre el mismo |
Comprensión del texto |
Hay que entender el texto en su conjunto y en todas y cada una de sus partes; debemos buscar las palabras desconocidas. No basta con creer que conocemos su significado, debemos estar seguros de cuál es y por ello es importante que cuando no lo estemos consultemos el diccionario. No se debe decir pienso que significa esto deberemos estar seguros del significado de las palabras: cómo vamos comprender la descripción de una persona cuando nos dice el texto que mide 6 pies si no nos hemos preocupado de saber qué equivalencia en centímetros tiene la medida de longitud pie. Una regla bastante sencilla para determinar con exactitud el asunto o argumento de un texto es la siguiente: imaginemos que le tenemos que contar a un amigo lo que hemos leído. Por ejemplo, pensemos en el episodio en que el Cid quiere conseguir dinero de los judíos, el asunto o argumento sería el siguiente: el Cid, como tenía necesidad de dinero, engaña a un par de judíos para conseguirlo y al final se sale con la suya. Evidentemente esta es una forma muy coloquial de explicar el argumento, pero como ejemplo nos sirve perfectamente. Si del asunto quitamos todos los detalles y definimos sólo la intención del autor al escribir esos párrafos, obtendremos el tema. Éste se debe definir con claridad y brevedad; deberemos buscar una palabra abstracta que contenga lo que quiere expresar el autor. En nuestro ejemplo anterior del Cid, el tema sería la astucia. |
Sobre el análisis |
Todos los elementos que constituyen el argumento deben estar representados en el tema. La definición del tema debe ser clara, breve y exacta. Cuando queramos determinar la estructura de un determinado texto deberemos tener en cuenta que el rasgo o rasgos fundamentales del tema deben aparecer en todos los apartados en que se haya dividido el texto. Los apartados en poesía no tienen por qué coincidir con las estrofas. Incluso, a veces, el poeta escribe en primer lugar la conclusión y luego explica el tema.. No os voy a poner ningún ejemplo, os remito a los comentarios de textos publicados en esta página para que comprobéis la verdad de este aserto. Para que el análisis de la forma partiendo del tema podamos hacerlo de manera coherente deberemos tener presente el siguiente principio fundamental: el tema de un texto está presente en los rasgos de ese texto; es decir, un texto descriptivo estará lleno de adjetivos, un texto en que prime la acción estará plagado de verbos de acción, etc. Por ejemplo, en Miré los muros de la patria mía Quevedo muestra de manera fehaciente su desencanto por la perdida de la hegemonía del país, en franca decadencia política, humana y económica, quedando bien patente en adjetivos como desmoronados, vejez, cansados, caduca, etc. Deberemos ir comprobando línea a línea o verso a verso como se cumple el principio fundamental. |